En la gran mayoría de clientes a los cuales he ofrecido servicios de consultoría, me he encontrado con personas con un entendimiento del Business Intelligence (BI) bastante limitado. No los culpo. Supone un cambio de paradigma respecto a la manera tradicional de gestionar una organización, que es lo que la gran mayoría había aprendido.

En estos casos, mi experiencia me dice que lo mejor es abrirles la mente, haciéndolos reflexionar.

 

Hoy quiero que dediques unos minutos a leer este artículo y a reflexionar un poco. Seguramente es un tiempo precioso para ti, pero te aseguro que bien invertido puede reportarte grandes beneficios.

¿Has necesitado una solución de BI en el pasado?

A continuación encontrarás seis preguntas.

Te pido que después de cada una, dediques un tiempo a pensar en ocasiones en tu vida en las que esa situación se ha dado, si ha habido alguna. Y después, contesta cada pregunta siendo consciente de esas situaciones.

Si has contestado “Sí” a alguna de estas preguntas, es que en esa situación necesitabas una solución de BI.

Piensa en el futuro

Ahora que ya sabes cómo identificar si necesitas una solución de BI, piensa en el futuro.

La toma de decisiones dentro de una organización, cuando se hace de manera racional, basándonos en hechos reales, proporciona resultados más efectivos. Piensa en cómo tener una solución de BI podría mejorar los procesos de tu organización a todos los niveles de decisión.

Es un proceso que requiere, tal y como he indicado al principio del artículo, un cambio de paradigma, un cambio de mentalidad. Pero lo bueno que tienes es que, si te has tomado tu tiempo reflexionando sobre las preguntas anteriores, estás abriendo tu mente a ese cambio. Y cuando entiendas la necesidad, verás el amplio espectro de posibilidades que BI te puede ofrecer.

Conclusión

A pesar de los años que el BI lleva en el mercado, aún hay muchas lagunas acerca de lo que puede aportar a las organizaciones, por parte de los directivos de éstas.

Como asesor de empresas en el ámbito del análisis de datos, me veo en la necesidad de ejercer como evangelizador del BI en muchos casos. Es decir, una de las tareas iniciales consiste en abrir la mente de mis clientes acerca de los beneficios que el BI puede aportar a su organización. Y esto lo consigo a partir de preguntas como las que habéis visto en este artículo.

Finalmente, una vez el cliente ha entendido qué es el BI y qué beneficios puede conllevar su implantación, podemos empezar a hablar de casos concretos.

Y ahí es donde empieza la asesoría. ¿Hablamos?